El culto de los antiguos romanos y griegos representado en sus monedas por Hector Briceno

August 20, 2018

El culto de los antiguos romanos y griegos representado en sus monedas por Hector Briceno

Titulo del libro: El culto de los antiguos romanos y griegos representado en sus monedas

Autor: Hector Briceno

Fecha de lanzamiento: June 2, 2016

Descargar Leer on-line

Hector Briceno con El culto de los antiguos romanos y griegos representado en sus monedas

El culto de los antiguos romanos y griegos representado en sus monedas por Hector Briceno fue vendido por £3.42 cada copia.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El libro está disponible en PDF, epub, audiolibros y muchos más formatos. El registro fue libre.

Debido a que en el compendio del libro se menciona como parte central la religión politeísta y pagana de los antiguos griegos y romanos mezclada en hechos históricos, bien vale la pena tratar de desmarañar el origen de tal religión y también saber en cuanto a la definición de la palabra.
No es extraño que haya hombres preciados de filósofos que tratando de parecer sabios solo demuestran cierto grado de ignorancia y que no contentos con renegar todo sentimiento de religión, pretenden persuadir también a sus semejantes. Para conseguirlo, unos dicen que la religión nació de la ignorancia de las causas naturales y del temor; otros que es obra de los políticos o de los sacerdotes y la mayoría sostiene que la religión es inútil. Muchos otros se atreven a ir más adelante, sostienen que es perniciosa al género humano y causa principal de todos sus males.
Sin embargo, de acuerdo con el Génesis bíblico y a la ofrenda de Abel, sabemos que la primera religión que hubo en el mundo fue el resultado de las instrucciones que Dios había dado al primer hombre al tiempo de crearlo y que le mandó trasmitirla a su posteridad; luego este sentimiento no nació de la ignorancia, ni del temor de los fenómenos de la naturaleza, ni del interés de los políticos, ni de la impostura de los sacerdotes; entonces, si la religión es un don de Dios, no puede ser inútil, ni perniciosa al género humano.